Haità se muere , los periódicos viven
Lamentablemente tienen que pasar cosas como lo que le pasó a Haità para que los medios de comunicación dejen a un lado las noticias tontas y sin sentido, y se pongan a hablar de cosas que realmente importan. Y aún asà mucha gente en Argentina sigue preocupada pensando que pasará con Ricardo Fort este verano, o cual será el nuevo romance de la Alfano…
Respecto a esto, me gustó un artÃculo que leà de Jose Sanclemente en Paperblog, en donde él describe como los medios en España (cosa que en Argentina también está ocurriendo) han enviado decenas y decenas de periodistas a Haità a cubrir el desastre, y también menciona cómo cada periodista describe la situación con terribles historias cargadas de humanidad.
Este es el artÃculo:
Ha tenido que suceder una horrible catástrofe como la que se está viviendo en Haiti, trás el devastador terremoto que ha segado decenas de miles de vidas, para que el periodismo escrito retome su papel en la sociedad.
Las crónicas que los enviados especiales de los diarios españoles están realizando sobre el terreno nos cuentan historias cargadas de humanidad. Nos aproximan a una cruda y dura realidad más allá de las puras estadÃsticas y de las informaciones y declaraciones de los polÃticos, instituciones y gobernantes.
En medio del tremendo caos que vive Haiti, los periodistas, pegados al terreno y en condiciones angustiosas para realizar su trabajo, nos cuentan desde las calles, los hospitales, el aeropuerto, las ruinas de las casas,los muertos sin enterrar, en fin desde el mismo infierno, más real que nunca lo que es el hambre, la violencia, la miseria humana de un paÃs al que la civilización mundial con medios casi ilimitados se ve incapaz de ayudar en los primero dÃas del desastre.
La movilización de recursos de las empresas editoras en España ha sido muy importante.
Por unos dÃas se olvidaron del recorte de gastos, de la supresión de corresponsalÃas, de reducir las páginas de información para volcarse en la esencia del buen periodismo , única razón para que sigamos leyendo los diarios.
Las imágenes que llegan por la televisión y los mensajes a través de la red son realmente impactantes y te encogen el corazón. Son como un puñetazo en el estómago, pero las crónicas de los periodistas de los diarios te dejan mal todo el cuerpo.
La reflexión que te golpea con cada lÃnea escrita sobre cada niño y sobre cada familia de Haiti es la de la incapacidad que tenemos en este mundo tan avanzado, tan capaz de superar los retos con nuevas tecnologÃas, para dar respuesta a una crÃsis humanitaria como la que estamos viviendo.
Imagino a muchos periodistas sufriendo por no poder estar allÃ, por no tener la oportunidad de ayudar a los demás contando lo que necesitan, lo que les pasa a esos pobres haitianos olvidados del mundo.
Imagino a los que están ahÃ, con un nudo permanente en la garganta, implicándose hasta en el rescate de las victimas y luego sentándose en una improvisada tienda de campaña intentando resumir para su periódico de la manera más objetiva, pero sin distancia lo que han visto.
Hoy domingo, cuando repasas los diarios, cada crónica es una historia. Cada periódico es una noticia.
No deja de ser una cruel contradicción que para que el periodismo escrito vuelva a estar vivo Haità se esté muriendo.
Ojalá apréndamos la lección para siempre.
Lo vi en Paperblog.com

Dejar un comentario